miércoles, 26 de septiembre de 2012

Perfil de mal empleado

Simplista... mediocre y conformista...
No da más de lo que se le pide... y solo lo da cuando se le pide...

Tiene ambiciones propias pero, como no las dice, se quedan en eso... simples ambiciones...

No lucha por lo que quiere... lo deja pasar... "ya vendrá otra oportunidad"... "el mundo no merece mi esfuerzo"...

No quiere ver lo que es obvio para todos... no se da cuenta de las emociones ajenas pues no sabe ni siquiera descifrar las propias...

No pregunta... prefiere quedarse con la duda aunque haga mal las cosas... aprenderá de sus errores... hasta que se lo permita la paciencia ajena...

Carece de curiosidad... carece de hambre de aprendizaje... carece de aspiraciones que vayan más allá de remuneraciones económicas o físicas...

Quiere usar el pensamiento creativo pero se siente nostálgico al dejar atrás las reglas establecidas...

No se mueve... no reconoce... no reacciona... no responde... no habla... no comunica...

Es un ente aparte que por sí solo se pone barreras y aleja cualquier oportunidad de felicidad cercana a él.

¿Qué esperas para despedirlo? ¡Párate frente al espejo y elimínalo de la nómina! No dejes que te consuma y se lleve las ganancias que te esperan... no dejes que arrastre a los buenos elementos de tu empresa y te deje en bancarrota. ¡Despídelo! ¡Y que jamás vuelva a pedir empleo dentro de ti!