Bueno, pues de vez en cuando... muchas más veces que las que de verdad admito... se me da aquello de extrañar...
Por lo general comienzo renegando de mi ambiente para autocompadecerme de mi vida... para terminar regañándome por no ser más agradecida... A lo que voy es que hoy por fin he llegado a la resolución de la diferencia entre una casa y un hogar...
Una casa te protege de la lluvia que te empapa...
Un hogar te protege de las tormentas que acechan tu integridad...
Una casa te cuida de los vientos violentos...
Un hogar te guía con los vientos del cambio...
Una casa te ofrece luz mientras es de noche...
Un hogar hace emanar una luz de ti mismo eliminando la oscuridad de tu propio juicio...
Una casa tiene comida por raciones...
Un hogar te alimenta el alma sin conocer la palabra "hambre"...
Una casa es para dormir...
Un hogar es para soñar...
Una casa es donde terminas tu día...
Un hogar es donde comienzas tu vida...
Entrar a una casa sabe como a ese caldo de verduras tras estar enfermo del estómago...
Un hogar tiene el sabor de un postre sublime que sigue a una tarde de risas y algarabía...
Quiero regresar a mi hogar... quiero formar mi propio hogar... quiero apartarme de la frialdad de esta casa para adentrarme en el corazón de algo más puro y más intenso... yo misma.