... El eco de sus tacones resonaba en las distintas entradas por las que la femenina caminante pasaba...
... La oscura silueta dibujada en el asfalto se alargaba cada que algún poste de luz, de muy pobre luz, se alejaba de ella...
... El viento se divertía susurrándole pensamientos nostálgicos al oído, y los remataba haciendo énfasis en el juego de su cabello...
... Era de esos momentos en que el llanto es ahogado por el sentimiento, y las lágrimas son reprimidas por las bocanadas de aire que se toman al ir tan a prisa como sea posible...
Nadie se imagina qué tan rápido el presente se convierte en pasado...
Ni qué tan rápido ese presente nos va a consumir las entrañas cual araña pequeña
devorando a su propia madre...
...Pausa... Recuerdo... Pienso...Analizo dónde fue el error...
Reconozco que el error está en no asimilar mis propias palabras...
En no querer estar consciente de que los momentos son sólo eso...
"momentos"
...
Cuando se cambia la página serán otros "momentos",
quizá con los mismos personajes pero con distintos papeles...
Con distintos nudos dramáticos...
Con distinto objetivos...
¡Cuidado! La página cambia otra vez... ¿Estás preparada?
La silueta se alarga, paro el tiempo se acorta. La luz lucha por mantenerse encendida.
El viento te seduce para seguir jugueteando con tu cabello,
sin tomar en cuenta que esto te ciega más de lo que cualquiera de los dos quisiera.
Abre los ojos.
Nota que el dibujo en el asfalto es tu sombra.
Una representación en el presente de lo que fue el pasado de la luz.
Toma tu paraguas. Está comenzando a llover.
